info@sitename.com

Iniciativas para la producción de fibras textiles sostenibles y biodegradables

Por: Yovitza Romero - Gerencia

El sector textil enfrenta grandes desafíos a nivel mundial, principalmente es la disponibilidad de materia prima, producción, y eliminación. La gran demanda de productos textiles, y el modelo de negocio lineal “usar-tirar” está teniendo serios efectos en el medio ambiente. 

En ese sentido, para el desarrollo de insumos alternativos en la industria textil es necesario  poder enfrentar los desafíos medioambientales y de disponibilidad de insumos; dado que la demanda está en constante crecimiento debido al incremento de la población mundial y la moda “fast fashion”. 

Diversas iniciativas han surgido al identificar dichas urgencias de insumos alternativos y/o biodegradables. Las fibras textiles biodegradables tienen un reducido impacto en el medio ambiente, por tener la facilidad de ser reciclados al final de su vida útil, ya que no contienen mezclas de tejidos naturales y sintético, en el mejor de los casos, pueden ser compostados gracias a su biodegradabilidad. 

En los últimos años, diversas iniciativas han trabajado en el desarrollo de fibras sostenibles, tales como las empresas SOLVAY , y el proyecto europeo FIBFAB.

Solvay ha presentado recientemente la Funtional Fabric Fair su Amni Soul Eco, el primer hilo de poliamida biodegradable. Esta nueva fibra (la primera fibra biodegradable a nivel mundial), se degrada a los 3 años luego de ser dispuesto bajo ciertas condiciones de presión y temperatura en comparación de otras fibras tradicionales que requieren décadas para degradarse. Amni Soul Eco ofrece grandes ventajas por su calidad, durabilidad, confort, transpirabilidad, facilidad de lavado, y rapidez de secado. 

Otra iniciativa es el proyecto FIBFAB, el cual tiene como objetivo obtener fibras textiles sostenibles para sustituir el poliéster con ventajas para una mayor transpirabilidad, un menor peso, mejor tintado, y resistente a los rayos UV. 

Ambas iniciativas actualmente han tenido resultados significativos, sin embargo, aún queda un camino largo para poder responder a la demanda que el sector textil requiere para poder minimizar su impacto en el medio ambiente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *