El sector textil enfrenta grandes desafíos a nivel mundial, principalmente es la disponibilidad de materia prima, producción, y eliminación. La gran demanda de productos textiles, y el modelo de negocio lineal “usar-tirar” está teniendo serios efectos en el medio ambiente.
En ese sentido, para el desarrollo de insumos alternativos en la industria textil es necesario poder enfrentar los desafíos medioambientales y de disponibilidad de insumos; dado que la demanda está en constante crecimiento debido al incremento de la población mundial y la moda “fast fashion”.
Diversas iniciativas han surgido al identificar dichas urgencias de insumos alternativos y/o biodegradables. Las fibras textiles biodegradables tienen un reducido impacto en el medio ambiente, por tener la facilidad de ser reciclados al final de su vida útil, ya que no contienen mezclas de tejidos naturales y sintético, en el mejor de los casos, pueden ser compostados gracias a su biodegradabilidad.
En los últimos años, diversas iniciativas han trabajado en el desarrollo de fibras sostenibles, tales como las empresas SOLVAY , y el proyecto europeo FIBFAB.